El frÃo extremo empuja a más personas a refugiarse bajo tierra y cambia el mapa de la criminalidad en la ciudad.
De acuerdo con cifras del Departamento de PolicÃa de Nueva York (NYPD, por sus siglas en inglés) y publicadas por Gothamist, se reportaron 246 delitos mayores en el metro en lo que va de 2026, frente a 210 en el mismo periodo de 2025. El contraste es significativo, sobre todo porque en la superficie de la ciudad los delitos descendieron 7,5% en ese mismo lapso.
La explicación oficial apunta a un fenómeno climático y social: cuando las temperaturas caen de manera drástica, el metro se convierte en uno de los pocos espacios accesibles, relativamente cálidos y abiertos las 24 horas. Esto incrementa la concentración de personas en estaciones y vagones, lo que, según la policÃa, incide en la dinámica delictiva.
Consecuencias del frÃo intenso en el transporte subterráneo
Un portavoz del NYPD señaló que el aumento de viajeros que buscan refugio del frÃo extremo ha influido en las estadÃsticas. La lógica es sencilla: más personas bajo tierra implican más interacción, y en algunos casos, mayores oportunidades para que se produzcan delitos como asaltos o hurtos.
Paul Reeping, investigador de seguridad pública de la organización cÃvica Vital City, respalda este análisis. Para él, el comportamiento responde a patrones previsibles. “Tiene pleno sentido y lógica que quizás quienes cometen estos delitos tengan mayor tendencia a refugiarse bajo tierra ahora”, afirmó al medio citado anteriormente.
Reeping subraya que el contexto climático no puede desligarse del debate sobre seguridad. A su juicio, cuando la ciudad atraviesa olas de frÃo intenso, la prioridad debe ser proteger a los neoyorquinos más vulnerables, ampliando los equipos de alcance para personas sin hogar y las opciones de alojamiento asistido. Sin alternativas suficientes, el metro termina funcionando como refugio improvisado.
Un reto polÃtico para el alcalde Zohran Mamdani
El repunte en la criminalidad subterránea ocurre en un momento polÃticamente delicado para el alcalde Zohran Mamdani. Su administración ha enfrentado crÃticas por la gestión de la reciente emergencia invernal, marcada por un fuerte temporal de nieve que dejó al menos 26 personas fallecidas.
Diversos sectores cuestionaron la respuesta ante las muertes relacionadas con el frÃo, asà como la lentitud en la remoción de nieve, la recolección de residuos y los cortes de electricidad derivados del deterioro de cables afectados por la sal. Ahora, el aumento de delitos en el metro se suma a la lista de desafÃos.

Para la alcaldÃa, el problema combina seguridad pública y polÃtica social. El metro es la columna vertebral del transporte en la ciudad y cualquier percepción de inseguridad puede tener efectos inmediatos en la confianza de los usuarios y en la recuperación económica de zonas comerciales.

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