Cuando se habla de cáncer de pulmón, en cualquier rincón del mundo, se visualiza un problema crítico de salud, con repercusión no solo en el paciente, sino en familiares y todo el sistema sanitario. En República Dominicana la realidad es peor: factores de riesgo, como el tabaquismo, en el que se incluye el cigarrillo electrónico, diagnósticos en estadios avanzados, dificultades para el acceso de tratamientos oportunos o innovaciones médicas continúan siendo los obstáculos para crear un escenario favorable en estos enfermos.
Estadística bien alta
El 60 % de los diagnósticos en el país se reciben en etapa avanzada, cuando ya no hay nada que hacer. De estos, solo el 20 % vive un promedio de cinco años y la gran mayoría fallece en los primeros 2 a 3 años. En este compás de espera, los especialistas simplemente procuran calidad de vida.
El doctor José Regalado, director médico para tumores sólidos en Latinoamérica de la gigante farmacéutica Johnson and Johnson, ofreció un enfoque global sobre este tipo de cáncer a periodistas de México, Argentina, Brasil y República Dominicana que asistieron a la cumbre anual de oncólogos que realiza la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), en Chicago.
Regalado explicó que en 2022 -la última estadística que se maneja- se diagnosticaron 2.5 millones de nuevos casos de cáncer de pulmón en el mundo; tristemente, más de la mitad murió. Como bien explica este especialista mexicano, esta patología es más frecuente en Asia, (China) y Europa. En Latinoamérica es la cuarta causa de muerte, pero la primera por cáncer. El problema -dice- sus síntomas son bastante inespecíficos, “normalmente, el paciente acude al médico general por tos, hemoptisis, (tos con sangre), dificultad respiratoria, pérdida de peso, fatiga, malestar general… Exceptuando la hemoptisis, los otros síntomas son inespecíficos, y el diagnóstico, con el médico del primer contacto, puede ser una infección en vías respiratorias o bronquitis, por lo que lo inesperado se retrasa”, explica.
Lo ideal -apunta- es que se haga una buena clínica e identifiquen factores de riesgo que muevan a sospecha, por ejemplo, si fuma, tipo de ocupación, antecedentes familiares, observar por qué el paciente no mejora y, luego, proceder con diagnóstica complementaria a la radiografía y tomografía, como una extracción física más específica: estudio histopatológico o biopsia.
El doctor José Regalado, director médico para tumores sólidos en Latinoamérica de la gigante farmacéutica Johnson and Johnson, ofreció un enfoque global sobre este tipo de cáncer a periodistas de México, Argentina, Brasil y República Dominicana que asistieron a la cumbre anual de oncólogos que realiza la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), en Chicago.
Regalado explicó que en 2022 -la última estadística que se maneja- se diagnosticaron 2.5 millones de nuevos casos de cáncer de pulmón en el mundo; tristemente, más de la mitad murió. Como bien explica este especialista mexicano, esta patología es más frecuente en Asia, (China) y Europa. En Latinoamérica es la cuarta causa de muerte, pero la primera por cáncer. El problema -dice- sus síntomas son bastante inespecíficos, “normalmente, el paciente acude al médico general por tos, hemoptisis, (tos con sangre), dificultad respiratoria, pérdida de peso, fatiga, malestar general… Exceptuando la hemoptisis, los otros síntomas son inespecíficos, y el diagnóstico, con el médico del primer contacto, puede ser una infección en vías respiratorias o bronquitis, por lo que lo inesperado se retrasa”, explica.
Lo ideal -apunta- es que se haga una buena clínica e identifiquen factores de riesgo que muevan a sospecha, por ejemplo, si fuma, tipo de ocupación, antecedentes familiares, observar por qué el paciente no mejora y, luego, proceder con diagnóstica complementaria a la radiografía y tomografía, como una extracción física más específica: estudio histopatológico o biopsia.
La doctora Cabreja describió la realidad del cáncer de pulmón en el país, tras resaltar que es uno de los tumores más mortales que hay actualmente, la falta de estadística y la poca importancia que desde el Ministerio de Salud se le da a esta patología, puesto que ubica su incidencia en un sexto lugar, cuando los números en el mundo y la región son otros.
En 2022, el país registró 1,379 muertes por cáncer de pulmón, cifra que evidencia la magnitud del problema.
Lamenta que en nuestro país existan fuertes precariedades al momento de tratar a estos pacientes debido a que no tienen acceso a tratamientos innovadores disponibles, ni a los que ya han pasado esa barrera, por tener muchos años en el mercado.
Por igual, que en el país no se cuente con una data precisa de casos de cáncer de pulmón, ya que las cifras están segmentadas entre los principales hospitales oncológicos.
Resaltó que aunque el país no dispone de números oficiales, actualmente se está viendo mayor cantidad de casos, y llama la atención que son jóvenes y mujeres no fumadoras. En el caso de las mujeres se estudian componentes hormonales, en jóvenes, el tabaco y cigarrillo electrónico.
Educación, la clave
Para el doctor Núñez, oncólogo con más de 20 años de ejercicio en la zona Norte del país, una vía para curar el cáncer es la educación en pacientes y la clase médica. “Se debe educar en eliminar factores de riesgo en pacientes que tienen predisposición a la enfermedad, en hacer diagnósticos temprano, tomografía anual de baja dosis, sin que el paciente esté enfermo -que en pocos lugares en República Dominicana se hacen por ser muy costoso-. Pero, la realidad es que vemos casos muy avanzados”, explica.
A esto, Cabreja, acota hay que decirle a la población estudiantil de Medicina que el cáncer existe. “Las escuelas de Medicina de las universidades del país no tienen en su pénsum la materia de Oncología” afirma. Esta idea la trabaja la oncóloga mexicana Érika Ruiz García, como encargada académica de Asco. Afirma que la falta de educación sobre cáncer es una de las grandes limitantes que se tiene en países de América Latina.
“Siempre asociamos la enfermedad al dar tratamiento como lo más óptimo, no le restamos importancia, pero tenemos la obligación también de educar en diferentes vertientes a la población y a los profesionales de la salud”, enfatiza.
Asegura que la educación es la base de todo y puede ser la respuesta también. En ese sentido, Asco dispone de diversos programas formativos a los que pueden acceder quien esté interesado con solo entrar a su portal, https://www.asco.org/

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